02 septiembre 2006

Mujer Florero


Un día escuché en la radio, “Mujer Florero” de “Ella baila sola”. No era la primera vez que oía la canción, pero me llamó la atención, esta vez porque tomé conciencia del contenido. Y esto es más o menos lo que oí: De mayor quiero ser mujer florero, metidita en casita yo te espero, las zapatillas de cuadros preparadas, y muy bien hecha la cama, quiero hacerte la comida, aunque poco nos vemos yo aquí siempre te espero, porque yo sin ti no soy nada, muy contenta cuando me das el beso de la semana, es mi sueño todo limpio, serán ordenes siempre tus deseos, porque tu sabes mas que todo, quiero regalarle a tu casa todo mi tiempo, y por la noche te haré la cenita, mientras ves el partido o alguna revista y hablare sin parar de mi día casero , no me escuchas no me miras, ay cuanto te quiero… “ .

Me hizo tomar conciencia del significado de las letras, y sinceramente me pareció aterrador. Por un lado me sentía aliviada pero por otro también bastante triste. Si estoy aliviada es porque hoy en día la mayoría de nosotras luchamos por buscar un espacio en esta sociedad patriarcal. Ya no aceptamos órdenes, ya no nos apetece que nos “encuadren” en la vida privada, familiar. No aceptamos que nuestra realidad sea ser “Mujer Florero”, donde ese beso a la semana, sea la recompensa de limpiar la casa, cuidar de los niños, preparar la cena. Buscamos nuestra identidad, luchamos por nuestros valores, trabajamos y buscamos una conciliación laboral, familiar. No es un delirio es una realidad, una ha de despertarse, concienciarse de los cambios que estamos introduciendo en la sociedad patriarcal y ver la manera de hacerles coparticipes de la realidad. Y me sentí aliviada, porque nos estamos despertando.

Pero por otro lado, también estoy triste, porque desgraciadamente, a pesar de haber salido del mundo privado al mundo publico, seguimos siendo “mujer florero”. Tristemente en esta cultura, el machismo sigue arraigado. Tenemos que seguir avanzando, ya no para que haya ese reconocimiento de que hay que compartir las tareas domesticas, o conseguir una conciliación laboral en condiciones, sino seguir demostrando que no somos unas “imbecilitas” como siglos atrás nos consideraban.

Pongo ejemplos, de cómo aún seguimos siendo mujer florero. En Formula 1 vemos a mujeres siempre sonrientes, sumisas, sosteniendo un paraguas, para que el piloto en cuestión no se moje o no sude bajo el sol. O bien, hay un programa que se emite en una cadena de televisión sobre cómo conseguir ser una buen modelo, cómo deben comportarse, y cómo deben aceptar la critica de unos hombres que les juzgan cual objetos de placer. Nos encontramos nuevamente con la idea de la sumisión.

Otro ejemplo es en la típica cena de negocios, la mujer bajo el brazo de su marido, perfectamente arreglada, buena sonrisa, buen bronceado y cuya función o misión es acompañar al hombre y que éste a su vez se enorgullezca de hacer destacar en la velada que la mujer florero que le acompaña es el mejor de sus bienes.

Puedo seguir con la lista de ejemplos, pero en vez de ello os conmino a que nos concienciemos que el hecho de salir de casa no solo es un paso hacia la independencia de las mujeres, sino de que es una constante lucha por nuestra integridad como mujeres. De que se nos ha de como personas y no como objetos de deseo o de placer al que los hombres manipulen a su antojo.

3 comentarios:

Harry Reddish dijo...

Es cierto lo que retratas, pero creo que no sois todavía una mayoría de las mujeres las que estáis concienciadas...
Aún está muy arraigado eso de la mujer florero y sólo tienes que ver las nuevas generaciones de teenagers que siguen reproduciendo los mismos patrones que las generaciones anteriores, en lo que a la dependencia del varón y el papel de la mujer se refiere.
Como dice la canción de héroes del silencio: "aún nos quedan cosas por hacer, si no das un paso te estancas... aún nos quedan cosas por decir... y no hablas..."

Eriwen dijo...

Opino que es muy importante lo que dices pero, el patriarcado también es el que nos hace valorar el espacio público como el único importante.

Las mujeres que se quedan en casa hacen una labor importantísima y no reconocida ni a nivel personal (muchas veces) ni económico, ni social.

Yo no digo que las mujeres nos tengmos que quedar en casa, defiendo que que quedarse en casa no es malo y que el hombre y la mujer que lo deseen deberían poder hacerlo sin que nadie les diga que es malo.

Por otra parte vivimos en un mundo donde lo importante es la apariencia (no la presencia) por lo que es necesario mujeres floreros, pero también hombres.

El patriarcado está tan arraigado en nosotros y nosotras, en el inconsciente colectivo, que aunque estemos concienciados podemos encontrarnos ayudándole, alimentándole con nuestros actos y pensamientos.

Anónimo dijo...

Un ejemplo, aunque no sé si viene al caso: trabajo con muchos hombres, obreros, puesto que mi trabajo está relacionado con la construcción y debo pasar gran parte de la jornada laboral en obras de la construcción. Bien pues, el otro día el encargado de obra se dirigió a mí y no le oí. Su respuesta, riéndose, fue literalmente: -Estás tonta y sorda como mi mujer.

Me quedé muerta. A lo que le respondí que él no era nadie para decirme que si yo era tonta o no, que no venía al caso, que no me hacía ninguna gracia ese comentario, que se lo dijera a quien quisiera pero a mí NO. Os dais cuenta? Cómo debe tratar este hombre a su esposa entonces? Por que un hombre tiene que dhacer este tipo de comentarios intentando dejar en evidencia a una mujer? Evidentemente no soy tonta y no me la hago, soy licenciada y doctoranda, y no tengo nada que envidiarle. Qué hay que hacer en estos casos? Cómo se debe responder?